
Los Chicos del Coro, el Musical
“Los chicos del coro, el musical” no es solo la adaptación de un filme que todos amamos. Es, al mismo tiempo, una apuesta por hablar de la necesidad de la música, del arte, para el crecimiento personal. Como decían los antiguos filósofos y pensadores, no es solo que la música amanse a las fieras (en este caso, a unos niños más revoltosos que feroces), sino que el arte es aquello que nos hace auténticamente humanos. Sin la sensibilidad, sin la delicadeza, sin los matices que iluminan el alma y la personalidad, no seríamos libres ni mucho menos llegaríamos a conocer cómo son por dentro los demás. ¡Ven a disfrutarlo!
Atracciones en Madrid
Además, no te puedes perder:
- La Puerta del Sol: una de las plazas más famosas de España, donde se levanta la estatua ecuestre del rey Carlos III, conocido tradicionalmente como «el mejor alcalde de Madrid».
- El Mercado de San Miguel: un histórico espacio gastronómico que conserva la estructura original de hierro del antiguo mercado. Podrás degustar diferentes tapas y platos de comida típica en alguno de los diferentes puestos que encontrarás. ¡Buen provecho!
- El Templo de Debod: junto a la Plaza de España, este tesoro originario del antiguo Egipto tiene más de 2.000 años de antigüedad y fue un regalo del país del Nilo a España por ayudar a salvar los templos de Nubia.
La historia detrás del musical
En 1949, el profesor sustituto Clement Mathieu llega al internado “Fondo del estanque”, donde el director Rachin ha impuesto un régimen severo y riguroso sin lugar para la música. Mathieu, antiguo compositor sin suerte, se salta las normas para descubrir la belleza del mundo a unos jóvenes educados bajo la aspereza de la Segunda Guerra Mundial. Con este planteamiento, inspirado en su propia infancia y en un viejo clásico del cine francés, Christophe Barratier creó una película verdaderamente inolvidable, enaltecida por la sublime música de Bruno Coulais.
“Los chicos del coro, el musical” no es solo la adaptación de un filme que todos amamos. Es, al mismo tiempo, una apuesta por hablar de la necesidad de la música, del arte, para el crecimiento personal. Habla de los niños olvidados, pero también del camino que atraviesa el arco iris y conduce a la luz de abril. Habla de la inocencia, del juego, del amor… Habla del esfuerzo y de la solidaridad, del trabajo y del entusiasmo… Habla de la vida. Habla del arte.
